Tribuna especial de Manolo Haro: “La cita definitiva en un escenario de riesgo.”

Tribuna especial de Manolo Haro: “La cita definitiva en un escenario de riesgo.”

Ya no queda espacio para el error. Si queremos terminar la fase regular como líderes no hay mas opción que ganar el último partido en un escenario de riesgo.

Selaya ha sido tradicionalmente un campo complicado, muy complicado. Por razones obvias y que como todo equipo modesto, maneja sus armas de la mejor manera posible para rentabilizar resultados. A nadie escapan las enormes dificultades que presenta sobre todo para equipos con un nivel de juego de cierto nivel aún respetando la categoría. Hay datos que hablan de estadísticas incuestionables en lo referente a resultados y que alertan de lo costoso que resulta salir de allí con puntos. En esta ocasión, hay que tener en cuenta la dificultad añadida de la necesidad del equipo de casa que se juega la permanencia. Y si ganar a la Gimnástica es un plus para todos, sobre manera para los más modestos, ni que decir tiene lo que van a poner en este envite. 

Me hace temer sobre algo que nunca debería primar en el fútbol como es rozar los límites del Reglamento, pero para eso hay que confiar en el responsable de dirigir la contienda. Puede parecer un exceso este temor, pero no es exagerar si tenemos en cuenta antecedentes que nos ponen en guardia no solo en este campo, lo que exige -o así debería ser-, un seguimiento o control sobre la actuación de un árbitro que, como en este caso, puede “pecar” de exceso de juventud y por ello carencia de una experiencia imprescindible para que las cosas no se le vayan a escapar de las manos, que es mucho lo que hay en juego.Una buena oportunidad para calibrar el nivel del arbitraje cántabro que, como en todas partes, es posible que no pase por uno de sus mejores momentos, pero que indudablemente tendrá diversos niveles, porque en algún caso habrá aspirantes a ascender de categoría. Por eso creo que se habrá elegido el criterio adecuado para su elección. La influencia no debe flotar en el ambiente. Ante el compromiso que se avecina con un Selaya que se juega la permanencia y una Gimnástica el liderato, solo espera un partido, como suele decirse, “a cara de perro”. Aquí los pronósticos suelen contar poco, pero con nuestra Decana de por medio, la confianza en la entrega total y absoluta, está asegurada. Es mucho lo que nos jugamos. Y lo sabemos.Y por eso,más que nunca el equipo debe estar acompañado. Hay viaje en autobús programado por una peña. Además, el desplazamiento es de los que apetecen. Los Valles Pasiegos ya son de por sí un buen plan. La gastronomía llama. Un paseuco por la zona y partidazo. Domingo completo. Y si volvemos líderes, misión cumplida. Luego podremos decir aquello de “…yo estuve allí”.

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