La Tribuna de Manolo Haro: “Una vez más la maldición de un solo gol.”

La Tribuna de Manolo Haro: “Una vez más la maldición de un solo gol.”

Cuando las cosas empiezan a torcerse da la sensación de que no hay manera de frenar una especie de caída que, como en este caso, empezó tiempo atrás. La Gimnástica despachó una 1ª vuelta extraordinaria. Se ganó el respeto e incluso, diría yo, que hasta el miedo de sus rivales. Un fútbol, ágil, alegre, mandón. Ganando los partidos con solvencia y goles. Una plantilla llena de ilusión y compromiso -algo que jamás han perdido, hay que decirlo-, consiguiendo rentas que con mucha antelación daba la impresión de que serían insalvables para los adversarios más cualificados, hasta el punto de que cada enfrentamiento se convirtió en un plus añadido para ganarnos, pero… Sí. Siempre hay un pero. 

Esto es fútbol, como dice el tópico o manida frase que da a entender que puede pasar de todo, que los demás están ahí, que hay piedras en el camino. Las dificultades aparecen cuando menos falta hace en forma de ausencias por motivos tan variados como habituales en este mundillo.Y apareció la dichosa Copa Federación. Nada que añadir a lo que en su momento dije y lamenté. A este equipo no le venía nada bien. Todo lo contrario. Incluidos viajes en precario de los que soporté críticas desde dentro por entender que iba en contra de los intereses de una plantilla que debería centrarse en lo suyo, la Liga y a ser posible el liderato. A partir de ahí y desconozco por qué, las cosas empezaron a cambiar a peor. ¡Ojo, que no quiero decir que fuera por culpa de la dichosa Copa!. Pero empezamos a perder puntería, goles, partidos. Y se empezaron a acercar los adversarios. Y de aquella ventaja de puntos, pasamos a sufrir  una sangría que ponía en peligro nuestra supremacía. Llegaron los de atrás. Pegando. 

Perdimos momentaneamente el liderato que recuperamos no sin pocos apuros, hasta el punto de que necesitamos una victoria en un campo difícil, si, pero ante el último de la fila necesitado de un punto para mantener la categoría. Pero no pasamos de un empate. Por un solo gol. Un gol que nos habría proporcionado la posibilidad de salvar con una sola eliminatoria el ascenso. Pero nada. Por un gol. Y fuimos a Pamplona. En busca de un buen resultado que pudo ser de habernos adelantado en el marcador marcando de penalty, que fallamos. Pues nada. Por un gol. Y marcaron ellos. Y nos vinimos abajo psicológicamente. Y dimos una al larguero. Y fallamos un mano a mano ante el portero rival. Y nos volvieron a marcar y… 2-0 en contra, ¡¡Uff, fatal!!, pero…¡¡Ojito, que falta la vuelta y esto es la Gimnástica y tenemos El Malecón y hay que superarlo, que otras veces lo hemos hecho!! Lo malo es que para optar al ascenso hay que hablar de 6 partidos -uno ya pasó-, así como afrontar una situación anímica que tantas veces afecta más que la física. Por eso y sin entrar en terreno que no me corresponde, no me parecería exagerado buscar una ayuda profesional para restar presión al equipo que, por lo que se ve, está un tanto tocado, como es normal. Ayuda psicológica, quiero decir. Mientras tanto, la grada tiene que acudir con un gol ya marcado. Que si somos capaces de hacer kilómetros con el equipo más que nunca debemos arroparle el próximo domingo.

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