La Tribuna de Manolo Haro: “De blanco a negro sin pasar por gris.”

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La Tribuna de Manolo Haro: “De blanco a negro sin pasar por gris.”

La pregunta es inevitable: ¿cómo es posible pasar del todo a la nada después de haber tirado por el desagüe una envidiable diferencia de 11 puntos sobre el 2º clasificado, primer perseguidor y, por si fuera poco, rival histórico? Perdón. Tirado, no, porque no existe voluntariedad para ello, por supuesto. Pero sí extrañeza después de haber disfrutado de una de las mejores primeras vueltas de los últimos campeonatos a sufrir una de las menos buenas segundas, a tenor de lo que nos toca padecer. Es como si pasáramos de blanco a negro, pero sin combinar con lo gris. ¿Motivos?. Puede haber varios, pero desde fuera poco podemos saber de lo que se cuece en el día a día del vestuario y la convivencia entre plantilla, cuerpo técnico y responsables del Club, por lo que me limitaré a dar mi modesta opinión al respecto.

Nada que objetar sobre el trabajo directivo que si en ocasiones he tenido el atrevimiento de criticar (con la intención de que esa crítica fuera constructiva y en beneficio de los intereses de la Gimnástica), es incuestionable que hacen lo que pueden. Sobre todo, manteniendo su compromiso que supongo esté al día en lo referente a sus obligaciones para con la plantilla de jugadores, técnicos y empleados. Además, ni marcan ni evitan goles, pero sí creo que deberían ejercer un poco de presión ante estamentos regionales, como los arbitrajes, recordándoles que “esto” es la Gimnástica, el Club decano de Cantabria que además representa a la segunda ciudad de la Región. Seria cuestión de que arbitrajes que no siempre han perjudicado pero que cuando lo han hecho ha sido determinante, como el último ejemplo ante el Cayón, donde “perdonó la vida” a quien dio una patada sin balón, perdonándole la expulsión, curiosamente, a quien marcó el gol de la victoria de los de Sarón (y no es excusa), además de sancionar con otras 7 a los locales, lo que deja bien claro el “interés” por abordar al equipo a batir, una vez más nosotros, la Gimnástica.

Suena a “canguelo” de un colectivo arbitral (no suelo cuestionar su siempre difícil trabajo), de un nivel de preparación bastante preocupante. Y no quiero decir que nos den pero, por lo menos, que no nos quiten.El equipo técnico, lo vengo diciendo. Se viene defendiendo con una plantilla tan modesta como espectacular en lo referente a entrega, ilusión, compromiso. Plantilla que, salvo un par de excepciones que son quienes mantiene el soporte de la experiencia, arropan a un grupo de jóvenes que no dejan de sorprenderme por sus cualidades a pesar de su escasa experiencia a otros niveles más dilatados. Algo que no ignoran equipos rivales conocedores de una incapacidad de respuesta ante provocaciones ventajistas. Sobre todo, cuando forman parte de ese último “retiro espiritual” o también conocido como “cementerio de elefantes” de una jubilación obligada ante la impotencia de hacer del fútbol un juego más acorde con su filosofía de juego noble para hacer amigos que se eternicen. Y esto, a los chavales, les coarta, qué quieren. Y los chavales, precisamente, hacen lo que pueden. Y más. Pero llevan consigo el bendito pecado de juventud. Algo que impone un nivel de exigencia que ante los compromisos de cumplimiento agarrotan piernas y mentes. Pero, ¡ojo!: que no suene a disculpa ni mucho menos a defensa o justificación. La capacidad de sufrimiento tiene el valor añadido precisamente de eso, de la juventud. Más fuerte a la hora de tirar p`alante, por lo que desde aquí les pido, les exijo que saquen a relucir sus valores y demostrarse a sí mismos que si hasta ahora han podido, no tienen por qué dejar de poder. No hay ley escrita que diga que para ascender haya que ser 1º de grupo. Una mayoría de ascensos se han producido sin ser campeones de grupo. Solo hay que clasificarse entre los cuatro primeros. Y eso…¡hombre, solo faltaba. Ya casi estamos! Pues ahora solo falta pasar página, pero sin olvidar. Eso sí, mirando hacia adelante con la cabeza alta, como sabéis. Nos espera otro hueso duro y no por temor, sino porque seguimos siendo el enemigo a batir. Espera un Tropezón que, como tantos otros, ¡¡nos tienen unas ganas…!!. Pues aquí estamos. En busca de un play-off que nadie nos podrá quitar. Y aunque contemos con la importante baja de Primo, seamos capaces de demostrar quienes somos.

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