“General o Preferencia”, por Carlos Durán.

"Este partido va a ser un antes y un después, ya no hay escondites, ser claramente superior a tu rival un tercio del partido para después hacer el ridículo demuestra que los aciertos del inicio y los fallos del final manan del mismo lugar, de la predisposición."

Tres días después de realizar el mejor partido defensivamente hablando de lo que llevamos de liga, la Gimnástica se presentó en Escobedo con la posibilidad de recortar a cinco puntos la distancia con el líder de la categoría, ya que por la mañana perdió su partido. Ante esa situación el equipo blanquiazul salió en tromba, acorraló a su rival, le hizo varias ocasiones claras en área pequeña, y tras acertar de cabeza en una estrategia Luis Alberto el equipo en general, pero sobre todo en situaciones defensivas se apagó, decidieron que el partido estaba solventado y de ahí al pitido final el rival fue ganando todas las batallas, los goles fueron cayendo tras acumular errores de distintos tipos y  la sensación general fue de incredulidad.

Con este pequeño resumen y sobre todo para los que no vieron el encuentro intento buscarle una explicación a este batacazo, porque aunque en el fútbol ocurren constantemente goleadas como esta, no es tan frecuente cuando estos jugadores ya le deberían de haber visto las orejas al lobo. Porque coincidiremos todos en que estar a ocho puntos del líder tras un tercio de liga ya jugado debería serlo.

Además, por encima de fallos individuales, que hubo de todos los colores, lo que este equipo transmitió es una clara falta de liderazgo, las señas de identidad de este club deben de estar reflejadas en los futbolistas y ante-ayer no lo vi. Me explico, puede ser que tras un buen inicio de partido el rival apriete y te complique empatándote, pero con una hora por jugar la Gimnástica siempre ha sido un equipo que vuelve, que lucha hasta intentar imponerse y yo lo que percibí fue un conjunto de jugadores que se dejaron ir, sin cabecillas en el campo que tirasen del carro.

Este partido va a ser un antes y un después, ya no hay escondites, ser claramente superior a tu rival un tercio del partido para después hacer el ridículo demuestra que los aciertos del inicio y los fallos del final manan del mismo lugar, de la predisposición.

Por terminar el artículo y a pesar de resultar pesado, diré que la escasez de efectivos otra vez más se resume en que el primer cambio de Pablo Lago para reanimar al equipo es tirar de un juvenil. A estos jóvenes jugadores les conviene aparecer en el primer equipo en un entorno futbolístico más favorable.

Mi votación para el III Trofeo Chicho Cabo al Pundonor es: 5 puntos Luis Alberto, 3 puntos Fer y 1 punto Fermín.

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