Esta es con diferencia, la peor R.S.Gimnástica de su historia, y esta vez la culpa no se la puede echar al público.

Cuando pensábamos que en lo deportivo, la Gimnástica de Torrelavega no podría ir a peor, nos equivocábamos.

Tras hacer el mayor ridículo en la historia del Decano Cántabro en un play off, jugado además a nivel regional, empatando “in extremis” ante el filial del Racing y cayendo sin paliativos ante el Laredo, pasamos a una campaña en la que la vergüenza, la desgana, y el esperpento futbolístico es el hábito semanal.

Hemos jugado 16 partidos, consiguiendo la paupérrima cifra de 29 puntos, la más baja a estas alturas en la larga historia del club. Y aquí no pasa nada. No hay ceses, ni dimisiones. El barco a la deriva es tal, que da la sensación que da igual todo lo que pase, que tanto jugadores, miembros del cuerpo técnico y directivos, no sienten el más mínimo pudor ni respeto por la institución a la que representan.

En lo futbolístico, pese a que como digo es la peor Gimnástica de su historia, da la sensación incluso de que todo puede ir a peor. Una plantilla mal hecha, llena de carencias, plagada de veteranos que cobran un riñón por el rendimiento que dan, rellena de jóvenes que poco o nada están aportando salvo rarísimas excepciones. Ver al equipo cada semana es un absoluto suplicio para una afición cansada, y aparentemente anestesiada por todo lo que sucede a diario en este club, al que sus dirigentes han llevado a lo más fondo del fútbol regional. Una Gimnástica acostumbrada a competir en la zona tranquila de la segunda división “b”, con aspiraciones a más, fue recibida por Pablo Sámano y su corte hace más de una década, por quien todo Torrelavega sabe. Acompañado como no podría ser de otra manera por Tomás Bustamante en aquella época como responsable económico. Y ahí llegó la caída libre del Decano Cántabro, hasta el pozo.
Hasta el momento en el que nos encontramos, a punto de de finiquitar una temporada que es posible que nos deje en la 5ª categoría del fútbol español, con posiblemente 5 equipos cántabros en categorías superiores. Actualmente en la 3ª división, vamos clasificados en la 7ª posición, con Siete Villas y Sámano un punto por delante y eso que tienen un partido menos, y tenemos cerca por detrás a Textil Escudo y Selaya también con un partido menos….
El equipo lleva 5 jornadas seguidas encajando gol, siendo una absoluta verbena cada semana, y no precisamente habiendo jugado ante equipos top en este tramo de 5 partidos: Selaya, Vimenor, Cartes, Castro y Cultural de Guarnizo. Estos 5 rivales nos han virlado 8 puntos, perdiendo casi toda opción de ascenso. Ojalá me equivoque. Un presidente que no sabemos el rumbo que lleva, y un director deportivo inexperto que parece que intenta aprender sobre la marcha con una Gimnástica llena de urgencias, no apta para pruebas. La plantilla mal confeccionada, se la mete un tijeretazo en el mercado invernal dejando irse a 4 jugadores, trayendo solo a 2, uno que empieza a recuperarse tras una larga y grave lesión y otro que viene de la regional preferente de Euskadi y que lleva alrededor de un año sin jugar. Este es el nivel en nuestro apartado deportivo. Sólo tenemos un 9, sólo un central puro al que normalmente además se le deja en el banquillo, centrocampistas que aveces juegan en punta, otros que lo hacen de central, y el mejor jugador esta temporada que no es otro que Basurto, en el último partido se le tira a la banda, cuando siempre cuando mejor juega el equipo es cuando está en el centro del campo y participa mucho del juego del equipo. Esta Gimnástica no hay por dónde cogerla, y necesita un cambio generacional de una manera muy urgente.
Aveces nos encotramos en ese punto en el que nos avergüenza ver el rendimiento de determinados jugadores, pero a la vez pensamos que ya se les van a deber 4 mensualidades, y la verdad que hasta comprendemos su rendimiento, entre comillas. Aunque si escuchamos a alguno de los jugadores, los cuales dicen que no les afecta nada estar sin cobrar. Lo que me extraña es que sabiendo que su presidente les está engañando, no dan un puñetazo encima de la mesa y lo denuncian publicamente…
El discursito ese que vendieron en la prensa el presidente, y algún amigo suyo, de que la Gimnástica hace años perdía por culpa del sector crítico se vino abajo. Con la pandemia, y la imposibilidad de tener gente en el Malecón, ya no se le puede echar la culpa a los que critican a la directiva. Se acabó esa mentira. Porque sin que haya gente en las gradas, el equipo es aún peor. Sólo os queda agachar la cabeza, Tomás, y marcharos por la puerta de atrás, os lo habéis ganado muy a pulso.
Esta es la triste Gimnástica a final de febrero del año 2.021, un grandiso barco a la deriva, que se hunde.

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