El domingo en el Malecón se comenzaron a ver detalles de Pablo Lago con varias novedades.

Hasta el 2º tiempo la Gimnástica no marcó, en un partido que no pasará a la historia.

Pocas conclusiones futbolísticas se pudieron sacar el domingo ante un Castro colista, que venía siendo goleado en sus últimas salidas de Ríomar. Se metieron atrás y la posesión fue nuestra, en no menos de un 70%. Era cuestión de tiempo que los goles llegasen, aunque tampoco es que se creasen muchas oportunidades claras, pero lo importante sin duda era ganar, dada la situación.

Gustó ver como Fer coge sensaciones y más minutos, un jugador que nos da y dará mucho. Como Víctor, que tras casi 5 meses sin jugar volvió, y además para disputar los 90 minutos. Me sorprendió en cierto modo las suplencias de los centrales titulares que jugaron en Escobedo; Cote y Nacho González. Lo que de verdad me sorprendió fue que no jugasen ni un solo minuto, y que un jugador como Víctor que lleva tanto tiempo sin jugar se cargase con los 90 minutos. Otra sorpresa fue volver a ver muchos meses después a Luis Alberto como central, y nos queda la duda de si a partir de ahora será una opción en el centro de la zaga para el entrenador asturiano.

Como comentaba, partido con copa lectura en cuanto al juego, fue un coser y cantar para la Gimnástica, aunque tratando con mucho respeto al rival, para evitar sorpresas. El juego fue espeso, sin ritmo y algo lento, pero sinceramente ahora no importa mucho. Necesitamos victorias, y que con ellas que el equipo logre fabricar una estructura. El sábado llega otra batalla, donde de nuevo prácticamente solo vale ganar.

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