Lo fácil que es en el Malecón, pitar a los jugadores y al entrenador, cuando el problema está mucho más arriba.

Esto a veces del fútbol es muy injusto, o no, según se mire, y según los resultados que se den. Creo que en Torrelavega, con el ascenso del 27 de mayo en Mallorca, se maquillaron muchas cosas que vienen pasando en el Decano Cántabro desde hace muchos años, más de los que a muchos nos gustaría. Tras el ascenso en Son Bibiloni, hubo muchos actos, muchas fotos, muchas entrevistas, y poca verdad, de lo que realmente pasa.

Ahora, con los malos resultados, han llegado las quejas en el ámbito deportivo, normales también en su mayoría, como pasa siempre en este deporte, y más en un club con la magnitud y la notoriedad de nuestra Gimnástica.

Y creo, que eso es lo fácil. Para mí lo menos importante desde hace unos años, lo que pasa sobre el césped. Lo fácil es pitar al entrenador, o a nuestros jugadores cuando la pelota no entra. Lo fácil (o quizá lo normal), es pedir el cese del entrenador cuando estamos a 6 puntos de la salvación. Pero Pablo Lago, por decir un nombre, o Nacho, o Palazuelos, o el mismo capitán, no tienen la culpa de que los 6 empresarios solventes de Torrelavega no pusiesen su dinero. Cusi, al cual se ha pitado en nuestro campo, no tiene la culpa de este verano, en plenas dudas de si se conseguía el dinero para competir en 2ª división “b”, se desechasen 150.000€, y así poder hacer una mejor plantilla y bajar más deuda. Se aceptaron 40.000€ (gracias a los 40.000€, bienvenidos). Cusi por cierto, digo yo, que alguien le fichó. Pero la pitada va para nuestros futbolistas.

Por cierto, futbolistas, donde la mitad de ellos nos ascendieron en mayo. Para mí intocables en cuanto a derroche, ganas y honestidad. Los renovados, y los fichados, todos. Lo fácil, en el mundo del fútbol en este país, es meternos con ellos cuando están en descenso, pero creo que en el Malecón suceden cosas muchísimo más graves, de si el equipo se mantiene, o baja si pierde el sábado en Urriche.

A los jugadores se les debe el mes de diciembre, y enero. A mí, y hablo solo por mí, me daría vergüenza pitar a un trabajador que lleva dos meses sin percibir sus honorarios. Todo después de muchas mentiras. Porque durante semanas hemos oído a directivos decir que antes de las Navidades se les ponía al día. No se iban a ir de vacaciones sin su dinero, y de nuevo… de nuevo lo de siempre. Muchas mentiras.

Pablo Lago también tiene la culpa de que en la mayoría de partidos, no tengamos recoge-pelotas. El cuerpo técnico también tiene la culpa de que el pasado viernes, se cancelase su entrenamiento, supuestamente para conservar el estado del césped, y poco después se encontrasen con la sorpresa de ver allí entrenando a los niños de la Fundación del Atlético de Madrid.

Hace muchos meses un grupo de socios pidieron, con el mínimo de firmas exigible, un asamblea extraordinaria para que se explicaran unas cuantas cosas. Pero el domingo vamos y pitamos a nuestros futbolistas.
Me da mucha rabia, y mucha impotencia esta situación. Y os voy a ser franco, soy de los mayores interesados en no bajar, me encanta cada 15 días visitar campazos como Lasesarre, el Sardinero, o ciudades deportivas como la del Athetic de Bilbao, la de la Real Sociedad o las del Sporting y Oviedo. Pero para mí, en la Real Sociedad Gimnástica de Torrelavega suceden cosas mucho más importantes de si el equipo sube, baja o se mantiene.

Firmado: Diego Ruiz, socio nº465, y director del único medio que ha seguido a diario todos los partidos y toda la actualidad del Club Decano de Cantabria, los 5 miserables años que este club deambuló por la 3ª cántabra.

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