La Tribuna de Manolo Haro: “Marejada a orillas del Malecón.”

La Tribuna de Manolo Haro: “Marejada a orillas del Malecón.”

Y no por culpa del desarrollo de los últimos partidos que, como estoy harto de repetir, no es para rasgarse las vestiduras. Otra vez hay quien o quienes están en disposición de apretar el interruptor de las alarmas cuando creo que no no es para tanto ni muchísimo menos. Aún aceptando “pulpo”…, es decir, que no están saliendo las cosas como desearíamos en cuanto a brillo se refiere, no debemos olvidar que, de momento y mientras no se demuestre lo contrario, somos líderes y con una importante ventaja sobre los más directos perseguidores que, por otra parte, son los que deberían sentir la presión de no fallar. Pero esta vez ocupa la atención en la familia blanquiazul el “seismo” desatado con la rescisión del contrato entre Gimnástica y su hasta ahora jugador Maxi Sepúlveda. 

El Club ha despachado el asunto con un escueto comunicado que, a mi juicio, tiene dos lecturas. Una, evitar detalles que probablemente no servirían más que para enconar una situación muy poco agradable y nada beneficiosa. Otra, y aquí entraríamos en materia estrictamente deportiva, para no entrar en asuntos de índole interna que afectarían a la convivencia diaria entre plantilla y técnicos. Esto me parece delicado si tenemos en cuenta que el desencuentro entre el ya ex jugador y el entrenador viene de atrás. Justo desde el momento en que el rendimiento no es el esperado dadas las cualidades del argentino por lo que su aportación al equipo no ha sido la apetecida. Es posible que el nivel de exigencia en la entrega haya superado las expectativas ante una aportación que hubiera supuesto mejor rendimiento al equipo y que por ello la relación técnico-futbolista se distanciara hasta el punto de tener que optar a motivarle con ausencias cada vez más notables, casos de Barreda y Escobedo, esta última fue la gota que colmó el baso.

No hay peor cosa en un equipo de fútbol que tener en sus filas un miembro a disgusto. Es malo para él, para el equipo e incluso para el resto de compañeros. Por eso, creo que la solución ha sido la adecuada…mientras no se demuestre lo contrario. Chiri es un entrenador que exige a todos sus jugadores una entrega total y sin distinciones. Y desde que empezó la temporada, parece ser que no fue lo que encontró en el ya ex. Espero y deseo que esta situación no afecte negativamente al futuro inmediato del equipo y a sus resultados. De momento, la marejada a orillas del Malecón, que no se convierta en ganancias para los pescadores.

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