La Tribuna de Manolo Haro: “Gimnástica, ¿quien dijo miedo?”

La Tribuna de Manolo Haro: “Gimnástica, ¿quien dijo miedo?”

Mucha gente de la que acude a El Malecón, es de cierta edad. Que peina canas, vaya. Por eso abundan frases, chascarrillos, refranes que a veces nos apropiamos de ellos para comparar o justificar actitudes o situaciones debido a que por edad -de la que un servidor tampoco se escapa-, son propias del costumbrismo sembrado por el paso del tiempo y que se relacionan con nuestro lenguaje. Viene a cuento porque después de golear a uno de los escasos equipos invictos en todo el país, alguien que se mostraba crítico en jornadas anteriores, me decía:  -¡Nunca llovió que no escampó! Enseguida cogí el mensaje. Se refería al cambio entre partidos atrás, sobre todo en lo referente a resultados y la victoria clara, casi goleada, ante un adversario muy complicado.

Me lo puso en bandeja para recordarle que “No hace tanto que te lamentabas y casi dabas al equipo por muerto…”.Apenas encontraba justificación por su comentario contradictorio por lo que puede decirse que le eché un cable cuando le advertía que ni antes era tan malo ni ahora tan bueno. Esto del fútbol da más vueltas que un Tiovivo. Cada partido es una historia. Por eso no es aconsejable dejarse llevar por momentos puntuales. La Gimnástica sigue líder. Y eso es incontestable. Con unos números que no dejan lugar a dudas. Las estadísticas están ahí, pero susceptibles de variaciones jornada tras jornada. Hemos vivido una mala racha en cuanto a brillo y goles. Un bajón que ha servido para envalentonar a los perseguidores que son ellos quienes de verdad deben cargar con el peso de la presión por la necesidad de acercarse al máximo si quieren dar caza al principal favorito. Por momentos las distancias se acortan, pero no se olvide que esto es como la risa, que va por barrios y unas veces les toca a unos y otras a los demás. No se debe bajar la guardia. El triunfo ante un buen equipo, ordenado y con un buen entrenador (Victor Gutiérrez), debe servir para recuperar sensaciones. Pare echar fuera fantasmas de ansiedad al ver que los goles y el buen juego se negaban. Pero no se debe confundir este cambio momentáneo con definitivo. Ojalá que no, pero este juego está lleno de vaivenes por lo que los momentos dudosos pueden repetirse; competimos en una auténtica carrera de fondo con muchos participantes y algunos de ellos con idénticas intenciones que los nuestras.

Para eso hay que estar preparados recordando lo que dice el refrán del amigo o, lo que es lo mismo, “Después de la tempestad viene la calma”. Así que, Gimnástica, a seguir adelante. ¿Quién dijo miedo?

Leave a Reply

Your email address will not be published.