La Tribuna de Manolo Haro: “Cuando llega el momento de la reflexión (II)”.

image

La Tribuna de Manolo Haro: “Cuando llega el momento de la reflexión (II)”.

Después de la tempestad volvió la calma. Y lo curioso es que fue una tempestad transitoria en forma de algo que llegó a calificarse de crisis que, a mi juicio, se exageró en cierta medida, ya que son rachas que todos los equipos atraviesan en algún momento de la temporada.
Si echamos un vistazo a los números de nuestra Gimnástica, lo único que nos encontramos son unas estadísticas envidiables como delatan 11 partidos ganados, 1 empatado y solo otro perdido que, por cierto, sirvió para que nuestro “verdugo” vaciara en El Malecón todo su potencial a tenor de su posterior derrota y pérdida de dos puestos a pesar de contar con una gran plantilla hecha a golpe de talonario. Cosas del fútbol.

Es verdad que durante algunas jornadas descendió el nivel de aciertos, tanto en juego como en producción de goles, pero aún así, somos los máximos anotadores con Primo coliderando la lista de realizadores y segundos menos goleados, además de tener la portería menos batida porcentualmente. Si a todo le añadimos las circunstanciales bajas en forma de lesiones,  sanciones u otros motivos, hay que lidiar con los imponderables que aparecen a lo largo de una competición de largo recorrido; una carrera de obstáculos que en algún momento pasa factura. Pero, ¡ojo!. Que no parezca que estoy justificando malos momentos, malos resultados, que los hubo y posiblemente los habrá y que ahí quedan. Lo que ocurre es que la información que nos pasa la tabla clasificatoria no deja lugar a dudas sobre los deseos de los adversarios que, con toda seguridad, estarían encantados en presumir de los números de la Decana, “crisis” incluida.

Por eso deberíamos volver a reflexionar, como pedía la semana pasada. Esta vez para entender que no todo es para siempre. Ni lo bueno ni lo malo. Que cuando las cosas no ruedan a favor, tenemos que ser comprensivos. No ayuda mucho la protesta aunque a veces sea con razón. Que el socio, el aficionado en general, está en su derecho de exigir, ¡faltaría más!, pero ya vemos que cada partido es una historia distinta y en ello influyen muchos factores. En la victoria en Barreda, ante un equipo que se viene destacando como “revelación” con toda justicia, apareció la “intensidad”, que es como ahora se justifica Zidane; la adaptación a un campo empapado; la entrega y el compromiso que nos “devolvió” a una Gimnástica reconocida que no solo mantiene el liderato, sino que dio la sensación de reforzarlo ante rivales ambiciosos que ven cada vez más difícil desbancarla del privilegiado liderato. Un encuentro entre vecinos. Segundo “derbi” consecutivo, que se vió empañado por el precio único de las entradas, a 13 €, considerado excesivo para un partido de 3ª división, lo que restó mayor presencia de aficionados y, en consecuencia una asistencia mejor, pero… cada cual es muy libre de gestionar su casa como crea conveniente. Reflexión, por tanto, ante lo bueno, lo malo, lo regular. Que como dice el proverbio, “Gato blanco, gato negro. Lo que hace falta es que cace ratones…”.

Leave a Reply

Your email address will not be published.