La Tribuna de Manolo Haro: “Cuando la puerta de atrás te espera…”

image

La Tribuna de Manolo Haro: “Cuando la puerta de atrás te espera…”

No voy a entrar en el debate de si es mejor jugar mal y ganar, que bordarlo y no pasar del empate. Y no digamos, en caso de perder. Por eso no voy a clamar por el mal juego en algunos partidos que dicen los que entienden de esto a través de sus crónicas, a las que remito desde aquí con mejor criterio que el mío, pues conocido es mi gimnasticismo que posiblemente o seguro que me haría pecar de excesivamente subjetivo. Pero sí me detengo en algo verdaderamente opuesto, es decir, objetivo: la Gimnástica ha jugado 10 partidos y los ha ganado todos, sumando 30 puntos. Es líder, máximo goleador y menos goleado si no meto la pata. Pero para corregirme ya están los que me esperan para “darme” por considerarme “prensa amarilla” y vendido a mis “amiguitos”. (Por cierto: no tengo “amiguitos” en tono peyorativo. Tengo AMIGOS elegidos libremente y no de los que después de pasar la mano y rajar más de la cuenta, van y lo cascan, es decir, los que te venden).

Y de momento, sacamos 10 puntos a los inmediatos seguidores. ¡Y no vean lo que estoy disfrutando!. No tanto como algunos adversarios que van en busca de la Gimnástica a la caza de quienes un día no muy lejano fueron compañeros de equipo y posteriormente colegas de quienes juegan al fútbol. El choque contra el Vimenor (nunca mejor lo de choque interpretado por un ex-gimnástico), fue una confirmación de lo que se ha insinuado en alguna ocasión. Un “¡¡vamos a por ellos!!” que nada tendría que ver con una contienda deportiva entre compañeros, colegas, vecinos… Pero… sí, el pero de siempre. Una especie de frustración o resentimiento deja al descubierto rencillas por no formar parte de un grupo que ahora mismo es el ejemplo de equipo serio, comprometido y del que algunos estarían encantados de formar parte de él. Algunos que tuvieron la oportunidad y no la aprovecharon bien porque no quisieron, porque se buscaron la vida en otros horizones o simplemente porque no valían. 

En cualquier caso nada justifica poner en escena actitudes punibles y lo que es peor: permitidas por personajes que enmascaran su incapacidad bajo el disfraz de juez de la contienda. “Oficio” al que algunos llegan sin previo aviso a juzgar por el desconocimiento de una causa que se aleja de manera preocupante de la obligación de su cometido. Y sí. Los hay que van a por todas. Y se está demostrando cada vez más. A ese colectivo le está esperando inexorablemente una inevitable puerta de atrás. Solo es cuestión de tiempo. Solo eso.

Leave a Reply

Your email address will not be published.