La Gimnástica volvió a vencer y a recuperar las sensaciones perdidas en los últimos partidos.

Voy a confesarme, y contaros que cuando llegué el domingo al Campo de Solvay temía que la mañana se torciese, por varios motivos. Primero por la mala racha de resultados y juego que la Gimnástica atravesaba, donde el equipo había cambiado bastante del que fue a principio de curso. Después por las bajas, si ya tenemos una plantilla corta llegábamos a Barreda con las bajas importantes de Zalo, Montiel, Nacho y Camus, y con Jony convocado muy tocado físicamente, de hecho se probó en el calentamiento y no pudo jugar.

Después visitábamos sin duda al equipo revelación, un Barreda que ha roto todos los esquemas y gracias a su gran trabajo ocupaba el 5º puesto, con un entrenador de lo mejor de Cantabria, que conoce como nadie a esta Gimnástica. Y por último, el estado del campo, anegado de agua totalmente por las bandas. Entre la racha de la Gimnástica, la del Barreda, las bajas y el estado del campo me temía lo peor, sinceramente.

Pero el equipo se puso el mono de trabajo (con chubasquero incluído), y lo dio todo, esta es la receta principal para que un grupo de hombres esté más cerca de sacar los tres puntos cada domingo, darlo todo. Puras seguro, Fermín y Fer lidiando en banda sobre la piscina que había sobre la cal, Mario y Lucho haciendo una pareja de centrales única, con un Víctor y un Siro que juegan en el medio campo con los ojos cerrados y que se entienden a las mil maravillas y que hicieron un trabajo primoroso. Con un Héctor que hizo lo que pudo en banda izquierda y que se va aclimatando al equipo poco a poco, con un Hugo Vitienes en un momento sobresaliente y que lo está aprovechando, y con una pareja en ataque como Primo y Briz, que aunque no marcaron, trabajaron y se entregaron para que otros lo hicieran y el equipo ganase, generosos como nadie.

El equipo supo competir ante otro igual de bien entrenado, y esto tiene mérito. Apenas se concedieron ocasiones y la victoria aunque quizá algo abultada para los méritos del Barreda, podemos decir que muy merecida. Y hacía falta, porque el último mes no fue bueno en cuanto a juego y sensaciones. Chiri los mentalizó y trabajó bien durante la semana para afrontar un partido a priori más difícil de lo que parecía, el equipo venía con dudas. Y también estoy obligado a decir que fuimos beneficiados por el arbitraje, al igual que lloramos cuando nos perjudican, hay que decirlo al contrario. Marcamos el 0-2 con la mano, no debió de valer, cosas del fútbol. El árbitro tapado por muchos jugadores en el área y un linier que estaba a 50 metros no lograron verlo.

Y ahí estamos, líderes y con una buena ventaja, que aunque ni mucho menos es definitiva, si que es tranquilizadora y hace que afrontemos los próximos encuentros con la pequeña tranquilidad que da el poder pinchar, jugando sin urgencias, como si hacen otros.

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