El joven Dani Salas llama a la puerta de Pablo Lago después de los buenos minutos del domingo.

En sólo 22 minutos que jugó, creó más peligro que el resto del equipo en los 68 anteriores.

El joven Dani Salas llama a la puerta de Pablo Lago después de los buenos minutos del domingo.

No estaba siendo un buen año para Dani Salas, tras romperse un dedo del pie en la recta final de pretemporada, lo que le tuvo alejado de sus compañeros en el arranque liguero. El bueno de Dani, que se proclamó el curso pasado pichichi de todos los grupos de división de honor juvenil con el […]